"Déjate conducir por la Inmaculada"

Hermosa oración de consuelo y confianza de la antigua tradición cristiana. Barsanufio S. VI

«Hijos míos amados, los abrazo en el Señor, suplicándole que los guarde de todo mal y que les dé la fuerza para soportar como a Job, la gracia como a José, la mansedumbre como a Moisés, el valor en los combates como a Josué, el hijo de Nun, el dominio de los pensamientos como a los jueces, el sometimiento de los enemigos como a los reyes David y Salomón, la fertilidad de la tierra como a los israelitas… Que les conceda la remisión de sus pecados con la curación del cuerpo como al paralítico. Que los salve de las olas como a Pedro, que los saque de la tribulación como a Pablo y a los demás apóstoles. Que los guarde de todo mal, como a sus verdaderos hijos y les conceda lo que pide su corazón para el bien del alma y del cuerpo en su nombre. Amén»

Oración de Barsanufio de Gaza (fallecido hacia la mitad del siglo VI), asceta de gran fama, al que se dirigían monjes, eclesiásticos y laicos por la sabiduría de su discernimiento.

 

Catequesis del Papa Benedicto XVI sobre el Salmo 120 Miércoles 4 de mayo de 2005

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