"Déjate conducir por la Inmaculada"

Perfume y traición en Betania

Cena en casa de Lázaro, con Martha, María y los discípulos. Jn 12, 1ss.

Cuando se ama no se escatima. Como María, que sin pensarlo dos veces, ha invertido todo lo que poseía para comprar un frasco de perfume de refinado nardo, para ungir los pies de Jesús, y con delicadeza y dulzura, secarlos con sus cabellos.

Más que con el aroma del nardo, esta bella mujer, ha impregnado el ambiente con la fragancia de sus detalles, de su tacto, de su exquisito y fino amor.

Jesús acepta esta muestra de afecto extremo, porque él está acostumbrado a amar así, en abundancia, gratuitamente, sin esperar nada a cambio, sólo dando amor y a manos llenas.

Y le da gusto, que una mujer sencilla y cercana, lo haya entendido, y ahora lo exprese.

Serán otros los que no entiendan y traicionen su amor, y estén, no a los pies de Jesús, como ella, sino sentados a la misma mesa.

 

 

 

Autor: P. Alfonso G. Miranda Guardiola

@padrealfonsom

2 de abril del 2012

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