"Déjate conducir por la Inmaculada"

Y sorprendida por mi rechazo que me responde brava!

Yo venía de hacer misiones de Semana Santa en Mina N.L. Metido entre los nopales y las espinas, e impregnado de la tierra y del polvo del camino. De regreso al Templo de San Maximiliano María Kolbe, llego antes, de pasada, a casa de mis papás en San Nicolás a saludarlos (después de muchos días de no verlos). Ya en la puerta de la cocina, me recibe mi mamá. En eso veo que se me acerca y me quiere dar el abrazo de bienvenida (que siempre me da). Y que la detengo, y le digo: “mamá, es que no me he bañado en 4 días!”. A lo que sorprendida por mi rechazo, me responde brava: “ Y eso a mí que me importa!”. Y que me da un beso y un abrazo de esos llenos de cariño y amor que sólo una madre puede dar.

Agradecido, conmovido y enternecido, guardo como un pedacito de cielo, este bello regalo de Dios para mí.

 

Autor: P. Alfonso G. Miranda Guardiola

@padrealfonsom

12 de abril del 2012.

(El episodio ocurrió en el año 2010)

 

 

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