"Déjate conducir por la Inmaculada"

¡Feliz día del Maestro!

El Señor del Magisterio

El iniciador y creador del Apostolado de la Enseñanza…Jesucristo, Nuestro Señor.

Con su infinito amor Dios creó al hombre dándole y otorgándole la libertad de su albedrío o voluntad para discernir, solucionar, escoger, o decidir lo que tuviera a bien realizar, el hombre inicia dicha facultad erróneamente, haciéndose acreedor a una sanción que hasta nuestros días sigue vigente.

De tal forma que tuvieron que pasar dos mil años, durante los cuales el hombre no fue capaz de encontrar el camino o la solución a ésta problemática, por lo que debido a esta ineptitud mostrada por el ser humano, Dios misericordioso se apiada de nosotros enviando a su Hijo, nuestro Señor Jesucristo a verter sus enseñanzas y sus dogmas y ofrecer hasta su propia vida para redimirnos a través de su ejemplo y enmendáramos nuestras vidas y actitudes.

Y es así hermanos que gracias a la labor dogmática y docente de nuestro Señor Jesucristo inicia la labor Magisterial.

El Maestro

Todos tenemos ese instinto natural, esa gracia de Dios, ese don tan especial de transmitir nuestras experiencias, nuestros conocimientos, nuestras habilidades y lo hacemos con nuestros seres queridos en primera instancia, luego con las personas a las que tenemos un cierto afecto y si podemos continuamos con todos nuestros semejantes.

No todos tenemos la misma facilidad para hacerlo, algunos logran destacar, eso debido a que estas personas están llamados para específicamente realicen esta labor, esto gracias a su vocación magisterial, es decir “Atender y desarrollar ese llamado a la Enseñanza”

Todos somos capaces y realizamos además labores docentes, en el hogar, en el barrio, en la comunidad, en los grupos sociales, etcétera, pero es de reconocer y se reconoce al hermano que se dedica en cuerpo y alma esas labores a lo largo de su vida, sin escatimar esfuerzo, a costa de sacrificios, a veces mal remunerado, en ocasiones incomprendido, sin embargo y sin esperar recompensa alguna lo lleva a efecto mientras Dios le permita salud, sabiduría y energía, para hacerlo de la mejor manera.

Nuestra Comunidad de San Max, cuenta gracias a Dios con algunos hermanos que ejercieron y ejercen todavía su invaluable vocación magisterial, maestros normalistas de corazón que atendieron el llamado de Dios, ofrendaron y ofrendan su vida en aras de nuestro mejor tesoro, nuestros hijos, nuestros jóvenes que son el futuro de nuestra nación, de la humanidad, de nuestro entorno, de nuestro mundo.

Vaya para allá nuestro más profundo reconocimiento por esa loable labor que desarrollan y elevemos una oración, un rosario y todos nuestras mejores intenciones para que sigan desarrollando el más bello Apostolado, El Magisterio, y así continuemos glorificando a Dios.

Juan Fernando Solís Arrambide

Grupo Atardecer Dorado

15 de mayo de 2012

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