"Déjate conducir por la Inmaculada"

Poema: Gotitas destiladas de un sueño entre Adán y Eva.

 

  1. Dios creó el sol, pero Adán nada veía. Cuando Eva apareció, éste atónito expresó: tú eres la luz de mis ojos!
  2. Cuando Dios creó el Paraíso, Adán taciturno, apenas y lo miraba. Solo después que descubrió y contempló a Eva… donde quiera que ella estaba, él encontraba su Paraíso.
  3. Dios creó todas las especies, macho y hembra los formó. Después creó a Adán, pero en realidad, no fue sino hasta que Eva lo miró, que éste se convirtió verdaderamente en hombre.
  4. Adán, desconsolado y asustado, por lo que Eva acababa de hacer, (no podía aún creerlo), prefirió estar con ella en la desgracia, que vivir sólo en el Edén.
  5. Si por amarte me condenan al castigo, – le dijo, – aún ahí existirá el amor.
  6. Después de 50 años de vivir con ella, Adán le dijo al Creador: – Ya no la quiero igual. -¿Cómo? Contestó Dios. – Hoy la amo más. – A lo que Eva, ni tarda ni perezosa, respondió. – Pues él tampoco es perfecto, – y guiñando el ojo, añadió: – Pero, casi!  
  7. ¡Necesito tu admiración! -Le espetó Eva, impaciente y molesta. – ¿Qué quieres mujer? – Contestó Adán: – ¡Aún no se han inventado las palabras para abarcar toda tu hermosura!
  8. Cada vez que Adán oía sus pasos… una melodía electrizante estremecía todos sus sentidos, y deleitaba sus oídos.
  9. Pero al escuchar su voz, enmudeció.

 

Autor: P. Alfonso G. Miranda Guardiola

@padrealfonsom

22 de mayo del 2012

Gracias por tus comentarios

%d bloggers like this: