"Déjate conducir por la Inmaculada"

La tierra se mueve para dar paso a la vida

 

Reflexión: Mc 4, 26-34

Si una tarde cualquiera pegáramos el oído a la tierra en el campo recién sembrado, escucharíamos como la misma tierra y las piedras se mueven, al querer abrirle paso a la semilla, como la piedra del sepulcro, aquella noche, que también se movió, queriendo cruzar la frontera de la muerte, para darle paso a la resurrección y a la vida.

 

Autor: P. Alfonso G. Miranda Guardiola

@padrealfonsom

16 de junio del 2012

Gracias por tus comentarios

%d bloggers like this: