"Déjate conducir por la Inmaculada"

Tres veces te he negado. – ¿Me amas? – Me has contestado

Tres veces te he pedido,

me quites el aguijón de la carne.

Tres veces me has despertado,

incapaz en la oración de acompañarte.

Tres veces has salido a buscarme,

y he preferido andar pródigo y no escucharte.

Cuántas veces más te he abandonado,

y con mis dudas, herido y lastimado?

En el huerto mismo te he besado y traicionado.

Muchas veces ha cantado el gallo,

y yo otras tantas te he negado.

Y a todo esto me has contestado:

– ¿Me amas?

– Y tu voz me ha cimbrado.

– Apacienta mis corderos,

– has lastimosamente agregado…

No me ha quedado más,

que el estupor, y el llanto.

 

Autor P. Alfonso G. Miranda Guardiola

@padrealfonsom

1 de julio del 2012

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