"Déjate conducir por la Inmaculada"

Novena de Oración a San Maximiliano Ma. Kolbe

Novena de Oración a San Maximiliano Ma. Kolbe

 

En estos nueve días queremos contemplar, en la persona del Padre Kolbe, la realización de las Bienaventuranzas, gracias a que vivió profundamente la consagración a María. La novena empieza el 5 de agosto, siendo el 14 el día de su paso al Cielo, pero puede ser rezada en cualquier período del año.
Introducción para todos los días
Guía: En el Nombre de Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
Todos: Amén.
Guía: Bendito sea Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos ha bendecido en Cristo.
Todos: Obrando maravillas en San Maximiliano Kolbe.
Guía: Por Cristo, nuestro Señor.
Todos: Amén.

Primer día de la Novena.

«Feliz de ti, Maximiliano, porque confiaste en Dios»

Canto inicial e Introducción.

Lector 1: «Se pregunta el Padre Kolbe: ¿Qué debemos hacer en tiempos difíciles? Confiar en Dios. Por medio de esa confianza, aunque no entendamos directamente las cosas, los acontecimientos, damos a Dios una gran gloria, ya que reconocemos su sabiduría, su bondad y su poder» (EK 1264).
Lector 2: «Yo confío en Ti, Señor, y te digo: Tú eres mi Dios, mi destino está en tus manos. Feliz el hombre que pone su confianza en el Señor» (Sal 30).
Estribillo
Todos: Señor, concédenos, por intercesión de San Maximiliano, una gran confianza en Ti, que eres nuestra Roca y nuestro Refugio. Que en toda circunstancia de nuestra vida seamos capaces de abandonarnos como niños queridos en tus manos de Padre. Amén.
Invocaciones espontáneas a San Maximiliano
Guía: A cada invocación respondemos: Ruega por nosotros.
– San Maximiliano, que pusiste tu confianza en el Señor…
– San Maximiliano, que te dejaste conducir por el Espíritu…

Rezo de la Coronilla

Propósito de vida:
Esforzarnos en crecer en un abandono confiado en las manos del Padre.
Canto final

Segundo día de la Novena.

«Feliz de ti, Maximiliano, porque escuchaste la Palabra de Dios y la pusiste en práctica»

 

Canto inicial e Introducción.

Lector 1: «Haz lo que Dios quiere, es decir su voluntad. Entra en el desierto de tu corazón, y escucha su voz» (EK 966).

Lector 2: Una mujer levantó la voz en medio de la multitud y dijo: “¡Feliz el seno que te llevó y los pechos que te amamantaron!”. Jesús le respondió: “Felices mas bien, los que escuchan la Palabra de Dios y la practican”» (Lc 11,27).

Estribillo

Todos: Señor, por intercesión de San Maximiliano, danos un corazón que escucha la Palabra de Dios y la practica, como lo hizo María, la Servidora del Señor.

Guía: A cada invocación respondemos: Ruega por nosotros.
– San Maximiliano, tú que escuchaste la Palabra…
– San Maximiliano, tú que viviste lo escuchado…

Rezo de la coronilla

Propósito de vida:
Proponernos escuchar, meditar y practicar la Palabra de Dios.

Canto final

Tercer día de la Novena.

«Feliz de ti, Maximiliano, porque tuviste alma de pobre»

Canto inicial e Introducción.

Lector 1: «Los invito a que profundicen siempre más el espíritu de pobreza. Para vivir en la sencillez evangélica y en la modestia franciscana. Aquí vivimos pobremente, pero no sufrimos miseria. La Inmaculada vela sobre nosotros. Contamos únicamente con la caja sin fondos de la divina Providencia, y limitamos nuestras exigencias personales, para disponer todo para el Reino de Dios».

Lector 2: «Felices los que tienen alma de pobres, porque a ellos les pertenece el Reino de los Cielos» (Mt 5,3).

Estribillo

Todos: Señor, por intercesión de San Maximiliano, concédenos un corazón pobre y sencillo, como el de María, capaz de buscar: el «tesoro escondido»: Cristo Jesús, y lo demás se nos dará por añadidura. Amén.

Guía: A cada invocación respondemos: Ruega por nosotros.
– San Maximiliano, totalmente confiado en la Providencia…
– San Maximiliano, buscador incansable de Dios…

Rezo de la coronilla

Propósito de vida:
Ejercitarnos en la paciencia, especialmente frente a las dificultades y ante los imprevistos de la vida.

Canto final

Cuarto día de la Novena.

«Feliz de ti, Maximiliano, porque fuiste humilde y paciente»

Canto inicial e Introducción.

Lector 1: «En las adversidades de la vida, dejémonos guiar, por la Inmaculada. Estemos tranquilos, no pretendamos hacer más de lo que Ella quiere. Ella pensará a todas nuestras necesidades; ofrezcamos a Ella todas las dificultades, disgustos y angustias. Por lo tanto mucha paz, mucha paz en la ilimitada confianza en Ella. Ocupémonos, sin preocuparnos, con mucha paciencia, mucha paciencia, con nosotros mismos y con los demás» (EK 56).

Lector 2: «Felices los pacientes, porque recibirán la tierra en herencia» (Mt.5,4).

Estribillo

Todos: Señor, por intercesión de San Maximiliano, revístenos de tu paciencia y mansedumbre, para gozar de tu paz, aún cuando las cosas no nos salen como desearíamos. Tu mano nos sostenga y nos bendiga para ser herederos de la Patria celestial. Amén.

Guía: A cada invocación respondemos: Ruega por nosotros.
– San Maximiliano, paciente de corazón…
– San Maximiliano, manso y benévolo con los demás…

Rezo de la coronilla

Propósito de vida:

Ejercitarnos en la paciencia, con nosotros mismos y con los demás.

Canto final

Quinto día de la Novena.

«Feliz de ti, Maximiliano, porque tuviste hambre y sed de justicia»

Canto inicial e Introducción.

Lector 1: Cuenta un prisionero del campo: «Cuando nos enteramos que el Padre Kolbe estaba con nosotros en el campo, me decía: ¡qué crueles son los nazis, también a él! Nos daba alegría tenerlo por compañero, ya que demostraba ser un hombre auténtico, un luchador, sí, un luchador por la justicia y la verdad. No sólo compartía con nosotros su mínima ración de pan, sino que también compartía su hambre y sed de Dios y los valores en los que creía».

Lector 2: «Felices los que tienen hambre y sed de justicia, porque serán saciados» (Mt.5,6)

Estribillo

Todos: Señor, por intercesión de San Maximiliano, te pedimos de tener siempre hambre y sed de santidad, a fin de que todos los hombres se salven y lleguen al conocimiento de la verdad, es decir, a conocer y amar a Jesús, que es el Camino, la Verdad y la Vida. Amén.

Guía: A cada invocación respondemos: Ruega por nosotros.
– San Maximiliano, valiente anunciador de la verdad…
– San Maximiliano, generoso dispensador de amor…
Rezo de la coronilla

Propósito de vida:
Edificarnos en la justicia y la verdad.

Canto final

 

Sexto día de la Novena.

«Feliz de ti, Maximiliano, porque fuiste misericordioso»

Canto inicial e Introducción.

Lector 1: Cuenta un sacerdote del campo, José Stemler: «Qué grande y maravillosa era su rica humanidad. Era verdaderamente bueno. Para él no existían enemigos, amaba a cada persona en Dios… Yo quería vivir y fui a verlo. La manera como apretaba tan cálidamente mi mano, y el modo como refería todo a la misericordia de Dios, me reanimaron. Me invitó a que tuviera fe en la victoria del bien. “El odio –decía- no es creativo, sólo el amor crea. Estos sufrimientos no nos aplastarán, sino que nos ayudarán a fortalecernos. Son necesarios, incluso para que los que vengan después de nosotros sean felices”».
«La Inmaculada quiere mostrar en nosotros, y a través nuestro, la plenitud de la misericordia divina. Dejémosla actuar» (EK 486).

Lector 2: «Felices los misericordiosos, porque obtendrán misericordia» (Mt 5,7).

Estribillo

Todos: Señor, por intercesión de San Maximiliano, revístenos de sentimientos de profunda misericordia hacia todo hermano. Haz que sepamos perdonar de corazón las ofensas recibidas, para recibir la abundancia de tu perdón.

Guía: A cada invocación respondemos: Ruega por nosotros.
– San Maximiliano, transparencia de la misericordia divina…
– San Maximiliano, modelo de perdón sincero y total…

Rezo de la coronilla

Propósito de vida:
Cultivar sentimientos de misericordia y perdón.

Canto final.

Séptimo día de la Novena

«Feliz de ti, Maximiliano, porque tenías un corazón puro»

Canto inicial e Introducción.

Lector 1: «Abandónate totalmente en Dios, y serás feliz. Sé sencillo y puro, como un niño de la mano de su Madre, transparenta su bondad» (EK 966).

Lector 2: «Felices los que tienen el corazón puro, porque verán a Dios» (Mt. 5,8).
«Los hombres rectos de corazón verán el rostro de Dios» (Sal 11,7).

Estribillo

Todos: Señor, por la intercesión de San Maximiliano, danos un corazón recto y puro, capaz de contemplar tu Rostro en todos los rostros de los hermanos con los cuales vivimos, y de aquellos que encontramos ocasionalmente.

Guía: A cada invocación respondemos: Ruega por nosotros.
– San Maximiliano, puro de corazón…
– San Maximiliano, bondadoso y recto con cada hombre…

Rezamos la coronilla

Propósito de vida:
Trabajar la virtud de la pureza y de la rectitud.

Canto final

Octavo día de la Novena.

«Feliz de ti, Maximiliano, porque trabajaste por la paz»

Canto inicial e Introducción.

Lector 1: Cuenta un testigo del campo, Segismundo Gorson: «Fue como un ángel para mí. Igual que una madre, me tomó entre sus brazos. Solía enjugarme las lágrimas. A causa de la muerte de mis padres, yo me preguntaba ¿dónde está Dios? Yo había perdido la fe y Kolbe me devolvió esa fe. Yo era un muchacho judío pero eso para El no significaba ninguna diferencia. Su corazón era más grande y recibía a todos, sean judíos, católicos o de otras confesiones. Era un hombre que amaba a todos y brindaba amor. Regalaba sus escasas raciones, y para mí era un milagro que pudiera vivir. Es fácil ser humilde, caritativo y bueno cuando los tiempos son buenos y prevalece la paz. Pero, ser como fue el Padre Kolbe en ese tiempo y en ese lugar, para mí fue un testimonio de que su manera de ser estaba más allá de sus palabras».
Y Bruno Borgowiec: «La presencia de Kolbe en el búnker era necesaria para los otros condenados, que estaban enloquecidos. El los pacificó… Desde entonces, cada día uno oía de esas celdas oraciones, rosarios e himnos. Yo tenía la impresión de que estaba en una iglesia. Los prisioneros se fueron muriendo uno tras otro. Cuando, al final, el verdugo se acercó para matarlo con una inyección de acido fénico, el Padre Kolbe extendió él mismo su brazo. Lo encontré sentado, apoyado contra la pared, su cuerpo limpio y luciente. Su rostro estaba radiante, irradiaba paz. Cualquiera hubiera pensado que ese era realmente un santo».

Lector 2: «Felices los que trabajan por la paz, porque serán llamados hijos de Dios» (Mt 5,9).

Estribillo

Todos: Señor, por la intercesión de San Maximiliano, concédenos ser en todo lugar instrumentos de tu paz, y dona esta misma paz a todas las naciones del mundo.
Guía: A cada invocación respondemos: Ruega por nosotros.
– San Maximiliano, fiel constructor de paz…
– San Maximiliano, atento a los demás…

Rezo de la coronilla

Propósito de vida:
Tratar de ser instrumentos de paz y de unidad.

Canto final

Noveno día de la Novena.

«Feliz de ti, Maximiliano, porque fuiste insultado, perseguido, calumniado»

Canto inicial e Introducción.

Lector 1: Un prisionero, Singer, nos cuenta: «Tres días después de que el Padre Kolbe fue sumado a nosotros, uno de los hombres de la Gestapo entró impetuosamente, enfurecido al ver a Kolbe con su hábito, del cual pendía el rosario con su crucifijo. Agarró el rosario y, tironeándolo, empezó a insultar al Padre Kolbe, que no le dio respuesta.
Luego el hombre señaló con desprecio el crucifijo y regañó: “¿Crees en esto?”. “Sí, creo”, le contestó serenamente Kolbe. Enfurecido al rojo vivo, el agresor le dio una fuerte bofetada en la cara. Agarró el crucifijo y preguntó de nuevo: “Crees realmente en esto?”. “Sí, creo”, contestó con gran calma Maximiliano. Con cada afirmación, el guardia se volvía más violento, golpeando a su víctima una y otra vez. Finalmente,
viendo que no podía hacerlo flaquear en su fe, cedió y salió de la celda con un portazo. El rostro de Kolbe estaba todo lastimado, pero ante quien quería consolarlo decía: “No te preocupes, porque todo lo ofrezco a mi Madre Inmaculada, Ella piensa en todo y a todos”».

Lector 2: «Felices ustedes, cuando sean insultados y perseguidos, y cuando se los calumnie en toda forma a causa de mí». (Mt 5,11).

Estribillo

Todos: Señor, te pedimos que, por la intercesión de San Maximiliano, nos concedas fortaleza en las humillaciones y en las pruebas de la vida.

Guía: A cada invocación respondemos: Ruega por nosotros.
– San Maximiliano, que soportaste con fortaleza las humillaciones…
– San Maximiliano, que nos enseñas a ofrecer, mientras sufres…

Rezo de la coronilla

Propósito de vida:
Soportar con fortaleza de ánimo las pruebas y humillaciones de la vida.

Canto final

Día 14 de agosto.

«Feliz de ti, Maximiliano, porque fuiste servidor fiel, y el Señor, al llegar, te encontró ocupado en su trabajo»

Canto inicial e Introducción.

Lector 1: De la homilía de Juan Pablo II en Niepokalanów, el 18 de junio de 1983: «Maximiliano Kolbe era un ministro: era en efecto un sacerdote hijo de San Francisco. El celebraba diariamente, de modo sacramental, el misterio de la muerte redentora de Cristo sobre la cruz… Alzaba diariamente el cáliz de la nueva y eterna Alianza, en la cual, bajo las especie del vino, la Sangre del Redentor es sacramentalmente “derramada” para la remisión de los pecados. Junto al misterio del cáliz eucarístico, maduraba en él la hora de la decisión de Oswiecim (Auschwitz): “El cáliz que me dio mi Padre, ¿no he de beberlo?”. Y bebió, bebió hasta el final este cáliz, para dar testimonio ante el mundo de que el amor es más fuerte que la muerte… ¿Qué quiere decir que el amor es más fuerte que la muerte? Quiere decir también: “No te dejes vencer por el mal, antes vence el mal con el bien” (Rm 12,121). Estas palabras expresan la verdad del acto, realizado en Oswiecim por el Padre Maximiliano, en diversas dimensiones: la dimensión de la vida diaria, la dimensión de la época, la dimensión del difícil momento histórico, la del siglo XX y, posiblemente, también la dimensión de los tiempos venideros… “No te dejes vencer por el mal, antes vence el mal con el bien”. Es un programa evangélico, un programa difícil pero posible. Un programa indispensable».

Lector 2: «Feliz aquel servidor a quien su Señor, al llegar, encuentre ocupado en su trabajo» (Mt 24,46).

 

 

Fuente: Misioneras de la Inmaculada
http://www.kolbemission.org/flex/cm/pages/ServeBLOB.php/L/ES/IDPagina/453

 

Un comentario

  1. luzmaina salazar /

    megutaria saber de. sus milsgros

Gracias por tus comentarios

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