"Déjate conducir por la Inmaculada"

Diálogo entrañable entre el amante y su amada ausente

 

Había llegado primero, temprano y bien dispuesto, arregladito y bien peinado. Pero ella no llegaba. ¿Se le habría hecho tarde? ¿No habría querido venir? ¡No entiendo, pero si vine por ella! Tanto me había insistido. ¿Habrá cambiado de opinión? Es cierto que a veces no me he portado muy bien con ella, pero también es cierto que muchas veces le he pedido perdón, bueno sólo algunas. Y ella siempre me ha perdonado. Puedo comprender que ella no quiera venir, pero yo aún tengo la esperanza. Ella siempre ha sido buena, y aunque nunca se lo he dicho, la verdad, siempre he estado enamorado de ella, la amo y la quiero. ¿Cómo podría vivir sin ella? Por lo tanto, yo la espero…

(Diálogo entrañable entre el amante y su amada ausente, entre el cuerpo y el alma, al llegar a tomar ejercicios espirituales en Puente Grande, Jalisco. 10 de noviembre del 2012). 

 

Autor: P. Alfonso G. Miranda Guardiola

10 de noviembre del 2012

@padrealfonsom

 

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