"Déjate conducir por la Inmaculada"

Fábula: El becerro y el aguerrido perro pastor

Una tarde, un becerro que pastaba en el monte, viendo alimento muy sabroso del otro lado de la barda, se escapó de su manada. Había encontrado una pequeña rendija, acorde a su tamaño, por donde se había colado a un hermoso jardín. Después de explorarlo y admirarlo, quiso regresar con su familia, pero no encontró la rendija, tan solo, una cerca de alambres y púas que la cercaban. Tomó su tiempo en revisar uno a uno, los postes y los alambres, para poder pasar la cerca sin lastimarse, yendo y viniendo sin poder decidirse. Cuando en eso estaba, escuchó de repente, los ladridos amenazadores e imperativos del perro labrador, que le exigía, de inmediato, volver con su manada. Ya casi sintiendo los colmillos y gritos aterradores del perro pastor en su cabeza, sin pensarlo dos veces, se metió por donde pudo, entre los alambres y las púas, sin tener tiempo de pensar ni de escoger, por lo que terminó del otro lado, reunida con su mamá, pero toda asustada, accidentada y lastimada.

Moraleja 1: ¡Decide y escoge de entre las mejores posibilidades que tengas, mientras tengas tiempo!

Moraleja 2: ¿Quieres explorar? ¡Adelante! Pero toma rápido las mejores decisiones. 

 

Autor: P. Alfonso G. Miranda Guardiola

11 de nov 2012.  Puente Grande Jalisco. 

@padrealfonsom

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