"Déjate conducir por la Inmaculada"

PRESENTACIÓN: SOLO EL AMOR CREA, EN EL PENAL DE CADEREYTA

Sanmax penal Cadereyta

Iniciamos.

Muy emocionados con el corazón en la mano, salimos muy temprano y muy inspirados del Templo de San Max, el lunes santo del 2013 a llevar la Obra de teatro: “Sólo el Amor crea”, sobre la vida de San Maximiliano María Kolbe. 33 muchachos y muchachas con espíritu joven, indomable, lleno de luz y de fuego, con espíritu atrevido y arrojado – no podía ser de otra manera- y el coraje siempre grande de San Max por llevar ilusión y esperanza a nuestros hermanos, privados de libertad física, pero jamás del corazón y del alma.

Además llevábamos la esperanza de mucha gente en nuestros corazones, por querer compartir algo de sí mismos, la fe, el amor y la alegría.

 

¿Qué tiene de extraordinario San Max?

En las mazmorras alemanas, cuando la vida fácilmente se despreciaba y se eliminaba, San Maximiliano María Kolbe, quiso mostrar cuánto valía una sola vida, aún desconocida, dando su propia vida por salvar a un hermano. Y con ello también, acompañar a nueve hermanos en el último recorrido de su existencia atravesando la más terrible obscuridad, y llegar con él, siempre de la mano de María Inmaculada, a las puertas del cielo.

 

¿Cómo nació la idea de ir al penal?.

La idea de llevar la obra al Penal, había nacido dos meses antes, cuando Perla, la directora de la obra, vino al Templo de San Max, y me dijo: Padre! Ya es tiempo de presentar de nuevo la obra, los actores ya están puestos. – Perla, – le dije – siento que hace falta más espíritu, por eso yo no les había dicho nada todavía, estaba esperando el momento, ya ves que se ocupó mucha fuerza para montar la obra la primera vez y traer a más de 1500 personas. Es necesario tener una motivación fuerte y grande, como la tuvimos hace 6 meses. – ¿Y cómo cuál motivación espera Padre? ¿Cómo cuál sería ésta? –Mmmmh pues si me dijeras que la obra la vamos a llevar con los presos, de los cuales San Max es el santo patrono, yo no tendría que pensarlo un segundo más, pues para mí, esto tendría toda la fuerza y más de la que tuvimos la vez pasada. – Pues ¿qué esperamos Padre? Manos a la obra, que con la ayuda de Dios y San Maximiliano lo lograremos. – Pues adelante Perla y en el nombre de Dios.

 

25 de marzo Penal de Cadereyta.

Y pues se llegó el día, y llegamos al penal, y como si fuera un aeropuerto, pero con policías y celadores por todos lados, empezamos a hacer filas, “derechitos, mirando hacia el frente, dejen todo en el piso, caminen hacia adelante, cada quien en su fila,”.

Y comenzaron las revisiones, “saquen sus credenciales”. Un guardia preguntó: “¿Son los nuevos ingresos?”, y a temblar todos, obedientes y calladitos. “Regístrense, no pasen nada. Instrumentos y materiales a revisión.”

Y como la primera, pasamos dos revisiones más. “Apúntense, firmen, la foto, el detector infrarrojo, otra vez”.  Y por fin, y a través de los pasillos enrejados, y custodiados por 10 celadores, llegamos al auditorio, rústico, pero la verdad, muy hermoso para nosotros.

Últimos detalles: terminar de colocar la escenografía, instalar sonido, afinar instrumentos, ubicación de actores, ensayar caídas, “faltan hojas”, “no queda la banca”, “no jala el video”, “arréglalo como se pueda”.

La gente llega, poco a poco. Primera llamada, a ponerse el vestuario; segunda llamada, todos al camerino a encomendarnos a Dios, a San Max y a la Virgen; tercera llamada, comenzamos.

Empiezan pocos, luego llegan 200 espectadores. Inicia la música, salen los actores, voces, movimientos de escenografía, micrófonos, entradas, salidas, todo milimétricamente sincronizado. San Max aparece en la escena, ora, trabaja, pide, reclama, inspira, consuela…

Los presos junto a San Max en la primera escena, se entregan en la actuación. Los hermanos del penal, escépticos, expectantes, riendo, contemplando. En el escenario la Virgen, los frailes, los nervios.

Intermedio, baja la pantalla, no se proyecta el video, la música no para, “que no se detenga”, así hay que continuar. Comienza la segunda parte, San Max vuelve a soñar, y otra vez sin dinero, no importa, la Inmaculada lo ayudará.

La última escena, climax de la obra, los presos son escogidos, injuriados, empujados… a la muerte. Ahí va también San Max -como no acompañarlos-, consolando, intercediendo, bendiciendo, muriendo – no puede dejar de ser luz para sus hermanos-, para eso Dios lo ha mandado, especialmente ahora.

Entra el soldado, todos han muerto, excepto uno que aún gime, que aún ora, clava la aguja en su pecho, -como aquella lanza en el costado-, sale la Virgen, lo encuentra, lo recibe, lo recoge en sus brazos, y junto con aquellos hermanos, los lleva al cielo. Fin de la obra, el público todavía expectante, “Sólo el amor crea” – canta el coro. “No hay mayor amor que dar la vida” –remata. Se han entregado los actores, el público aplaude, aquello termina, nadie se mueve, el Padre agradece, aquello explota de emoción. “Nunca lo olvidaremos”, dice David de 14 años, “Grábalo en tu corazón”, responde Rodolfo.

Ha terminado la obra, corrijo…. Apenas comienza….

 

 

P. Alfonso G. Miranda Guardiola

25 DE MARZO DEL 2013.

@padrealfonsom

5 comentarios

  1. mega like pather una gran experiencia para todo el grupo (actores, musicos, audio, produccion, etc) grs x su confianza y por cada abrazo brindado, q me alento mas y mas a seguir en este proyecto… infinitamente GRACIAS!!!

  2. Mary López /

    he presenciado y vivido en dos ocasiones ésta maravillosa y generosa puesta en escenea… y ahora con la lectura de ésta reseña me he emocionado hasta las lagrimas. Gracias Padre Alfonso por su entrega, que ha contagiado a todos los jóvenes que han respondido al llamado del Señor y valientemente se lanzan a la aventura llamada evangelización. Dios lo bendiga a usted y a todos los que nos han llegado al corazón con su trabajo y participación. Bendiciones

  3. Padre!!!…. Gracias por compartir sus sueños con nosotros, pero lo más importante gracias por invitarnos a vivir esta hermosa experiencia junto con usted… Gracias por su confianza!!

  4. lucia escalante /

    Pudimos ver la expresión conmovida en los rostros de los internos, reflejo de su corazón al escuchar el mensaje que les dio el Padre Alfonso ¡ ustedes son hijos de Dios no lo olviden ¡¡ sigan siendolo , hemos venido a compartirles la vida de un Santo que fué luz en medio de una gran oscuridad, brindando esperanza y amor y consuelo¡¡¡ queremos decirles que no están solos , somos hermanos porque somos hijos de un mismo Padre¡¡¡ y fué entonces cuando todos nos unimos en un mismo sentir ..el amor de hijos de un mismo Padre¡¡

  5. Cecy /

    Muchas gracias y muchas felicidades !! Padre y a todo el equipo de trabajo que hicieron posible llevar esta obra al Penal de Cadereyta.
    Dios se su mejor recompensa y San Maximiliano siga sucitando en sus corazones el
    deseo de compartir esta bella obra con quienes se encuentran privados de su libertad
    pero no de su espiritu. un abrazo fraternal con mucho cariño para cada uno de ustedes
    y como bien dices tu Padre, esto apenas comienza……. ¡¡¡¡Felicidades y muchas bendiciones para todos!! Cecy e Hiram Pastoral Penitenciaria

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