"Déjate conducir por la Inmaculada"

Don Chano

Iphone 3 abril 2013 749

Siempre habíamos recibido a Don Chano, año tras año en la Misión en Remotos, Mina, pero esta vez, semana santa 2013, no había sido así, por lo que nos lanzamos a su búsqueda.

Don Chano es un Señor que le sobra la vida, tiene entre 85 y 90 años, vive sólo y canta una bella canción que se llama: “El Señor es Maravilloso”.

Saliendo del pueblito de Remotos, y atravesando Pueblo de en medio, (un ranchito con 5 casas) llegamos a un pequeño poblado de apenas unas nueve familias, llamado San Francisco, luego caminamos más hasta llegar al ranchito de Durazno, donde saludamos a la familia de la maestra de la escuela rural. De ahí emprendimos la travesía por el desierto, cruzando vados, arroyos y ríos, secos todos por supuesto, admirando la flor del cactus, la reina del desierto, y continuamos avanzando mucho más, dejando muy atrás el poblado, hasta que por fin divisamos unas como construcciones blancas a lo lejos, perdidas en el horizonte, ya muy cerca del cerro del Gavilán, donde se despeñó uno de los dos toros que peleaban en la cumbre, según cuenta la leyenda. Todo estaba desolado, ni un alma se veía. De repente llegamos a la cerca, hecha de palos y púas, y seguimos adelante por toda la orilla, pasando dos construcciones abandonadas y seguimos caminando, llegó un momento en que pensé: ¿qué estamos haciendo aquí? ¡Aquí no vive nadie! Peligro y de alguna de estas ruinas, salga alguien y nos empiece a disparar.

Pero también pensé: Don Chano siempre nos ha acompañado a lo largo de 8 años, ¿estará bien? ¿y si ya no vive? No es justo que no vengamos por él, y nos dejemos vencer por el miedo y la cobardía. Así que avanzamos, y pese a lo desolado e incierto del camino, seguimos adelante, y de repente, a lo lejos vi un puntito blanco que se movía, pero Efraín mi compañero, no veía nada, -solo eso me faltaba, dije, que empezara a ver visiones.

Caminamos un poco más, por entre ladrillos, palos y láminas, pasamos una casa sin puertas ni ventanas, y nuevamente volvió a aparecer el punto blanco, ahora sí más grande, era un sombrero que lo portaba un joven que parecía trabajaba la tierra, y en otro extremo apareció otro hombre, éste aparentemente mayor. Efraín y yo nos dividimos, él se fue tras el hombre del sombrero, y yo me fui tras el señor que apenas se veía, por los arbustos y las cercas que lo ocultaban, y algunas vacas y toros que lo tapaban.

Y que voy descubriendo a don Chano, en el último rincón del mundo, en la última chocita del desierto, sí ahí estaba, esperándonos, y después de saludarme y abrirme la puerta, me recibió con un: “me levanté muy temprano, para esperar a mis gentes, e irme pa’lla con ustedes, pero no han llegao”. Al instante llegó Efraín, y nos enseñó a ambos sus animales, su casita antigua, socavada en la tierra, y donde vivió por algún tiempo,  y nos platicó de sus planes de construir cercas y bardas para los animales, y un tapón para las crecidas del río, -aunque ocurran cada 3 años-, porque el río está comiéndose el terreno, – nos decía. Evidentemente, este señor no va a morirse nunca, por lo menos no está en sus planes.

Para entonces, ya se nos había hecho muy tarde, y le dijimos: ¡Don Chano! ¿Cómo llegamos más pronto a San Francisco? – Pues fácil, agarren todo derechito, siguiendo las piedras, topan con la pila, suben y bajan el cero, y ya llegan. – Gracias Don Chano lo esperamos.

Por la tarde llegó a San Francisco para la misa del jueves santo, y por la noche nos acompañó a Remotos, y en ambos lugares, nos entonó su maravilloso canto: “El Señor es Maravilloso”, con el que nos sedujo y arrobó el corazón.

Había valido la pena ir en busca del encantador Don Chano, y encontrarlo bien, aunque haya sido hasta el último y olvidado rincón del planeta, hasta la última casita del desierto.

 

Autor: P. Alfonso G. Miranda Guardiola @padrealfonsom 3 de abril del 2013

 

 

6 comentarios

  1. Que linda historia Padre

  2. Es hermosa esta historia solo basada en echos reales , me encanto conocer a este señor que ahora lo llamo mi abuelito, don chanito cantándonos la canción maravilloso maravilloso maravilloso es el señor , hay no solo de recordad me dan ganas de regresar me ahí con toda esa linda gente!! saludos padre .

  3. Sin duda el espíritu de una persona es lo que vale, y Don Chano tiene un gran y ejemplar espíritu lleno de vida, de amor y de ternura. Para quienes tenemos el honor de conocerlo nos deja un ejemplo de vida, de humildad y de fuerza espiritual. Con el corazón nos muestra que “Maravilloso es el Señor”

  4. Sin duda el espíritu de una persona es lo que vale, y Don Chano tiene un gran y ejemplar espíritu lleno de vida, de amor y de ternura. Para quienes tenemos el honor de conocerlo nos deja un ejemplo de vida, de humildad y de fuerza espiritual. Con el corazón nos muestra que “Maravilloso es el Señor”

  5. ma. de los angeles ortega abad /

    Es hermoso ver como ese tipo de personas nos dan las verdaderas lecciones de vida.
    Y era obvio que el padre ponchito lo iría a buscar. Me encanta.

  6. Monica /

    Maravillosa labor de todos y cada uno de los muchachas/os que participa ayudando en misiones, muchas felicidades comunidad de San Max!!!

Gracias por tus comentarios

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