"Déjate conducir por la Inmaculada"

La palabra de Dios quema los labios, cuando es transmitida sin sentirla ni vivirla.

La palabra de Dios quema los labios, cuando es transmitida sin sentirla, pero sobre todo quema cuando se pronuncia sin vivirla. La palabra de Dios, que es fuego al pronunciarla, ¿arde primero en mi interior? La primera tarea, no es pronunciar o transmitir la Palabra de Dios, sino escucharla. Tres reglas para la verdad de la vida: actuación discreta en lugar de aparecer; la sinceridad en lugar del doblez; el servicio en lugar del poder! El más grande que sea el servidor de todos. Dios no tiene el mundo a sus pies, El está a los pies de todos! Dios no es el patrón, sino el servidor, el que lava los pies a sus discípulos. Dios es el Señor de la vida, no como el que ordena, sino como el que sirve. El hombre solo será capaz de tener poder, si es capaz de servir. Que todos sean hermanos, ha dicho Jesús, y El se ha hecho hermano, el último para servir a todos.

 

P. Alfonso G. Miranda Guardiola

@padrealfonsom

30 de octubre del 2011

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