"Déjate conducir por la Inmaculada"

Pensamientos de San Max

Quiere que los religiosos residentes en el Japón, además de los tres votos comunes, emitan un cuarto voto: el de estar dispuestos a ir a cualquier misión del mundo y a la misma muerte, si fuere preciso.  Este cuarto voto le parece exigencia y consecuencia de la consagración incondicionada a la Inmaculada.

“Las obras de Dios se edifican siempre sobre la base rocosa de la renuncia y la sumisión. “

A esta ley de la Providencia no escapó el P. Maximiliano Kolbe. Fue su permanente comida durante su segunda etapa de estancia en el Japón.

 

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