"Déjate conducir por la Inmaculada"

No somos más que el eco de la palabra expresada desde el principio por el Creador

Juan el Bautista dice: Yo soy la voz no la Palabra.

Como Juan el Bautista, no somos más que el eco de la palabra expresada desde el principio por el Creador.

El eco de esa Palabra ya proclamada por Dios, y que permanecerá después de que me haya ido!

Como la delicada y suave luz que la luna proyecta, así somos nosotros, solo el reflejo de la luz que sale del verdadero sol.

Como Juan yo también soy enviado, a transmitir vivamente el rumor de sus palabras y el recuerdo de sus sandalias.

Un día Jesús responderá por mí, a la pregunta: ¿Quién soy yo? Y El me dirá: tu eres luz!

De la misma manera como Juan anuncia en medio de la noche, la llegada del Mesías, así será mucho más valioso encender una lámpara que maldecir mil veces la obscuridad.

Que la Virgen Inmaculada guíe nuestros corazones en la esperanza alegre de la venida de Jesús, una espera llena de oración y obras buenas.

 

Reflexión III Sem Adviento: Jn 1, 6-8.19-28.

 

P. Alfonso G. Miranda Guardiola

@padrealfonsom

12 de dic 2011

 

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